martes, 3 de julio de 2018

STOP A La Nueva Colonización del Mundo.





STOP a La Nueva Colonización Del Mundo


Si por colonización entendemos, una invasión, ocupación, exterminio de población nativa, saqueo, degradación humana… por parte de un Estado extranjero, de un territorio alejado de sus fronteras, para dominarlo o esclavizarlo social, administrativa, militar y económicamente, en pleno siglo XIX, nadie querría ser considerado colonialista, y sin embargo, caben en los dedos de las manos, el número de países y poblaciones del mundo, que realmente se resisten a ser partícipes de esta atrocidad descomunal, que además, se lleva a cabo con en el más absoluto descaro sin disimulo alguno.


No se trata ya de colonizar unas tierras, aparentemente, sin gobiernos fuertes que impongan la fuerza en todo ese territorio, y sin una aparente, evolución darwiniana o social similar al colonizador, para poder justificar todo tipo de atrocidades, tampoco, la imposición de creencias o ideologías consideradas supremacistas y verdaderas son la excusa ahora para proceder a una colonización, aunque se sigan promocionando que también lo son, lo evidente, es que esta nueva colonización se basa, en su raíz, en una idea o principio dejado atrás, superado, que renace, y que no es otra, que la creencia de uno mismo en considerarse el más fuerte, y por ende capaz de imponer su arbitrariedad más absoluta. La violencia máxima, en todas sus manifestaciones y con todos los medios bélicos a su alcance, fundamentan una aparente nueva visión del mundo, que en esta ocasión, amenaza no sólo a países menores en tamaño y capacidad bélica, sino a cualquier punto del planeta, llámese, región escandinava, andina, alpina suiza o estratosférica. De allí, el acierto, de la previsión del Gobierno sueco, de militarizar a toda la población, para la defensa de su integridad territorial y riqueza nacional, reitero, por parte de toda su población, superior en inteligencia que la de todos los mercenarios del mundo, ante la locura política que  gobierna el mundo.


La creencia de uno mismo, en considerarse el más fuerte, tiene las piernas muy cortas, se desvanece cuando otro lo supera o le demuestra cuan equivocado andaba, y no necesariamente por ser más fuerte aún que él, sino, simplemente más inteligente, la inteligencia es el motor de la evolución humana, nunca lo fue la fuerza, esto último mas bien fue todo lo contrario a la evolución, es decir, barbarismo, aniquilación y retroceso en muchos años a la evolución alcanzada.


El éxito de esta nueva y a la vez anacrónica visión o creencia de uno mismo, se esparce por todo el orbe, gracias a tres pilares, en principio, ajenos a la población que engendró  al iluminado, población por cierto, con mucha oposición a la idea de población colonialista, más bien, con deseos que se les deje en paz y no abusar sus gobiernos de los aparentemente menos fuertes.



A saber, el primero de ellos, es un amalgama de entidades jurídicas, no personas concretas y específicas, sino un grupo mayor o menor de personas que actúan a través de una organización formal (yo diría que criminal), llámese ésta, Multinacional, Banco Mundial, OTAN, Banco Central Europeo, Unión Europea, ONU, etc…

El segundo pilar, lo constituyen el casi millar de establecimientos o bases militares de EE.UU. repartidas por todo el mundo, entre ellas, la bases militares americanas en España, de la que se abastecen y aprovisionan aviones y barcos de guerra norteamericanos que luego se dirigen a soltar las bombas sobre una población inocente de Siria como sucede en este mismo instante, y si no puedo colonizarlo establezco asesinos a sueldo en su territorio, al estilo de una pica en Flandes.

El tercer pilar, y el peor de todos, lo constituye el consentimiento de los gobiernos y de las poblaciones del mundo, como España, que permiten el uso de su territorio, mar y espacio aéreo para el éxito de la nueva colonización del mundo, situación ésta de la que no parece que tome conciencia la población española.

Una división geoestratégica del mundo occidental frente al oriental, estable y aceptada por todos, se hizo añicos, el reparto pacífico (entre países occidentales) del mundo del siglo XIX, ni impera ni se le espera, la apropiación salvaje de materias primas, preciosas, fósiles y de grandes extensiones territoriales y marítimas, aniquilando a su legítimos dueños en la más absoluta impunidad, es lo que impera, la razón de ser, de este nuevo fenómeno, lo quiero y lo tomo a cualquier precio por algo soy el más fuerte.

Seguramente, no esté en nuestras manos, minar y derribar el pilar de las organizaciones internacionales que alimentan al monstruo, ni mucho menos poder enfrentarnos por la fuerza,  a una potencia bélica y arbitraria repartida por todo el mundo, pero creo que esta en nuestras manos el recuperar la total soberanía sobre nuestro territorio, mar y espacio aéreo, invitando al ejercito extranjero que haga las maletas en quince días y se marche por donde ha venido, si es que no queremos seguir participando, colaborando o siendo cómplices de las atrocidades que padece el resto del mundo.  

Dos incidentes recientes en España, me ha llamado la atención, en relación con la nueva política mundial de comercio, fruto de la idea colonizadora actual, EE.UU, ha impuesto aranceles a productos españoles como la aceituna, así como, las autoridades norteamericanas han impedido la visita de su país a un español destacado, por haber visitado éste Irán, sin que haya habido respuesta contundente por parte de las autoridades españolas, invito a las autoridades españolas, a que inviten al ejercito de los Estados Unidos en España abandonen España en quince días. Y recupere definitivamente y para siempre el territorio y mar de soberanía española cedido a este país que se considera el más fuerte. De darse dicha situación, no se darían más incidentes como los descritos, en el futuro. Ningún mercenario del mundo, podrá proteger mejor España que un español o una española.



No hay comentarios:

Publicar un comentario