EN CASO DE EMERGENCIA O GUERRA
Cuando se produce una agresión externa, no es el momento de
prepararse, sino todo lo contrario, la previsión de acontecimientos
imprevisibles e impredecibles, ha de estar siempre y en todo momento en el aire, especialmente
en tiempo de paz, es lo que nos da conocimiento, seguridad y tranquilidad, lo contrario
produce o genera una total desesperación y angustia, la de no saber que hacer el mismo día en que
aparecen las circunstancias difíciles, extremas e inéditas en nuestras vidas.
Hasta
ahora, dicha prevención, se había dejado en manos de todos los ejércitos de una
nación, y de los militares hombres, mujeres y homosexuales que los componían, y en caso de insuficiencia de tropa, se
llamaba a los/as reservistas, y ante una situación extrema, se llamaba a todos/as los/as que
están en edad de llevar un arma. No se solía, por así decirlo, preparar a la
sociedad civil, tal y como lo ha hecho
recientemente el Reino de Suecia, en tiempo de paz.
Preparar a
la sociedad, en tiempo de paz por si vienen mal dadas, es para mi un acierto de
primer orden, y no un amedrentar a la población gratuitamente, reitero, tal y
como ha hecho Suecia reciente y acertadamente, que ha llevado a todos los
hogares del país, un manual de instrucciones de apenas 20 páginas, que recogen un gran
abanico de situaciones que puedan darse, y ante esa previsión, los instruye
para conseguir enfrentarse a ellos y superarlos de la mejor forma posible para
sus vidas, sus bienes y para la sociedad en general, he considerado oportuno dar a conocer a toda la población, y por eso adjunto el manual referido en lengua española al final de este breve texto.
Podría
llegar a pensarse, que hay una invasión inminente a las puertas de nuestras
fronteras, y no la hay realmente, lo que hay, y los acontecimientos
internacionales así lo evidencian, es una situación general o global de
inseguridad e incertidumbre, diríase que total, cuando no de caos, se han roto todos los
equilibrios conocidos hasta la fecha, hay hoy, países que se toman la justicia
internacional por su cuenta y riesgo sin encomendarse a Dios ni al diablo, con
ganas de adueñarse del mundo y de sus riquezas a la fuerza, si no les queda otro
remedio, que últimamente es siempre, todo ello impunemente, y no sólo en el ámbito militar, sino que en el comercial tambien, "ningún producto tiene que entrar en el territorio sin pagar aranceles, y a mí que no se le ocurra a nadie imponer arancel alguno a mis productos" sostienen algunos, de una simplicidad que raya en lo paranoico. En el ámbito bélico, no hay más que ver el ejemplo de Siria. Al
que se ha añadido, una invasión “consentida” del territorio por parte del
ejército norteamericano en Argentina, y digo consentida entre comillas, porque
lo ha sido únicamente por el gobierno del país y no de sus cámaras legislativas,
violando el gobierno de esa nación todas las leyes que regulan el asentamiento
en el territorio de tropas extranjeras, los tratados no los refrendan los
gobiernos los refrendan su Congreso o su Senado o ambas cámaras a la vez, pero
nunca un gobierno al capricho de su presidente, para mí, eso es traición, que
lleva aparejada el fusilamiento sin contemplación.
Entiendo
como razonable, que empecemos por retirar o replegar a todos nuestros soldados/as y oficiales/as esparcidos/as por el mundo, están defendiendo intereses comerciales, a
las multinacionales y al CAPITAL y no otra cosa. La excusa de llevar a esos
territorios la paz, la seguridad, la libertad y no se cuantas monsergas más,
contrasta con el hecho, de que nunca vimos en ninguna parte del mundo, que esas
poblaciones pidieran democracia occidental alguna, y mucho menos justicia a
bombazos. De allí, precisamente, la enorme inseguridad en que realizan nuestros
soldados sus misiones en dichos lugares, normal, como invasores que son considerados
por esas poblaciones, poblaciones, que no son más que la resistencia en defensa
de su mundo. Y cuando nuestras tropas en el exterior, no están en un punto
caliente del planeta, lo están frente a unas fronteras de una potencia mundial
como es Rusia, que hasta la fecha no nos ha hecho nada, todo lo contrario, más bien nos proporcionó y vendió buques de guerra para defendernos de Francia e Inglaterra hace ya mucho años, cuando en toda Europa mandaban casas reales y en Rusia un Emperador; y probablemente sean los primeros
soldados en caer si algún loco ordena atacar. Que vuelvan a casa se hace más
necesario y obligado que nunca.
Entiendo
como prioritario, que el gobierno de la nación junto al Estado Mayor de los
Ejércitos, evalúen, si el contingente de soldados y oficiales para defender todo
el territorio es o no actualmente suficiente, y en caso de insuficiencia,
calcular el número optimo para ello, e iniciar los preparativos para hacer un
llamamiento a los hombre y mujeres en edad para instruirlos, no todos de golpe
sino escalonadamente de 3 mil o 5 mil al año por ejemplo, habilitar los
cuarteles en desuso o construir de nuevos. Y Simultáneamente, preparar a los
servicios de protección civil, para otros tipos de calamidades que puedan darse, y éste servicio a su vez, pueda atender a la ciudadanía que quiera participar en
su prevención.
Éste momento
actual, de incertidumbre e inseguridad, aconseja a todas luces, no tener en el
país a tropas extranjeras, es de Perogrullo no hacerlo, pues facilitaría una hipotética invasión al que ya
se encuentra dentro de casa. Toda prevención es poca, y se hace necesario
invitar cuanto antes al país al que pertenecen esas tropas proceda a retirar de
España sus militares, equipos militares y demás elementos de municiones y
maquinarias, es decir dejar limpia la base, y recuperar España la soberanía
sobre esos territorios, de Rota y Morón. Conviene confiar en el ejercito propio y
en nuestra población para la defensa del territorio nacional y de sus riquezas,
pues lo defenderán, con mas coraje que el mejor de los ejércitos mercenarios
del mundo por mucho armamento sofisticado y potente que se tenga. El que sigamos consintiendo su existencia, nos pone en las dianas de cualquier País agredido, invadido y masacrado por Estados Unidos, y será una diana merecida, porque somos y seremos cómplices directos de esas agresiones e invasiones, por permitirles llevarlas a cabo desde nuestro territorio, mar y espacio aéreo de soberanía nacional.
Una
prevención, que puede resolver en parte el problema del desempleo al exportar
población civil al estamento militar, y generar riqueza allá donde se destinen
las tropas. Como sucedía en la jura de bandera en Melilla en los años sesenta, setenta y
ochenta. Igualmente se recuperan grandes extensiones de territorio por las
bases y soberanía recuperada. La instrucción de la nueva tropa, así como de la
población civil, eleva el conocimiento de esos grupos de personas, lo que eleva
el nivel de confianza y seguridad de la población. Amén de la cohesión social
que despierta en los hombres y mujeres. No podemos permitirnos, perder nuestras
riquezas , especialmente las inmateriales que no son otras que el nivel de
progreso alcanzado, nuestra educación, nuestra sanidad, nuestros servicios
públicos en general, nuestra libertad de poder criticar a cualquier opresor o
gobernante que no haga bien su trabajo, nuestra libertad de ambular por las calles
en seguridad, etc.. Sinceramente considero, que conviene estar preparados y no
esperar a que nos cojan con lo pantalones bajados o en bragas.
Volviendo
al manual de instrucciones, que adjunto en español, no están
recogidas todas las circunstancias imprevistas que puedan darse, pero si las
más inmediatas y fáciles de llevar, hasta donde les alcanzan las ideas allá en Suecia,
seguramente, cada región del mundo por la propia idiosincrasia de su
personalidad, de su territorio y clima, podrían añadir más instrucciones que
las recogidas, es cuestión, en definitiva, de sacar el máximo provecho a la
comunión que tenemos con nuestra tierra, nuestro clima y nuestro entorno, y que el hipotético
invasor ignora.
Espero, que
nuestras autoridades, no sigan pensando, que la inseguridad e incertidumbre que
se ha instalado en el mundo, no le alcanza, porque mirar a otro lado, titubear
o instalarse en la ambigüedad, es la respuesta más fácil, a una actuación decidida y manifiesta a
tiempo, y esta actuación a tiempo es lo que salva vidas, no el esperar a que te hayan dado
por donde menos te lo esperas, sin haberte preparado, cuando disponías de todo
el tiempo del mundo para ello. Urge añadir, al Ministerio de Defensa...y de la Resistencia. Con sus nuevas competencias y presupuesto propio.
















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