viernes, 13 de julio de 2018

A LOS QUE VENDEN SU VOTO POR 20 O 50 EUROS


Valioso y Poderoso.


A los que venden su voto por 20 o 50 euros.




Estimado/a adulto/a, que tenéis reconocido el derecho a votar en todas las elecciones. Antes de nada, no quiero que veáis en esta carta que os dirijo, ningún reproche por vuestra conducta, allá cada uno/a con sus actos y decisiones que toma, y además, es más que probable, que muchas serán las razones o causas que os mueven a ello, entre las cuales, seguro que está, el  atender las muchas carencias o necesidades que tenéis, con el dinero conseguido. Lo del precio de 20 y 50 euros, lo refiero, porque en un lado de la frontera esta a 20 euros y al otro de la frontera esta a 50 euros, constatado por mí, personalmente, cuando fui candidato al Senado de España, y en la campaña electoral a pie por el vecindario de Melilla, algunos electores me pedían si daba más de 50 euros por el voto, que entonces me lo concederían a mi.




Tan sólo, pretendo, acercarme a vosotros como personas que sois, y conozcáis, el porqué, de otras personas, que no comparten ese acto de compraventa del voto, tengan igualmente, o no, necesidades que cubrir en su vida privada y diaria. Tal vez vosotros, no lo sepáis, pero la compraventa del voto esta prohibida y castigada por el ordenamiento jurídico español, y quienes lo compran lo saben, y aun así, se arriesgan a que sean denunciados judicialmente por dicha actividad ilegal.



El voto, es de un valor incalculable, vale más que el oro o los diamantes, no vale 20 euros o 50 euros, un solo voto puede dar la mayoría suficiente para que un partido político pueda gobernar, y si lo consigue, consigue con ello, que muchos miembros del partido, vivan a costa del Estado, consiguiendo cientos de miles de euros y de millones de euros en salarios y prebendas o privilegios, como residencia oficial, escoltas, alimentación, chofer, criados/as, secretarias/os, coche, avión o helicóptero oficial a su servicio, etc.., todo gratis, como veis, el voto puede, llegado el caso, hacer muy pero que muy rico al comprador del voto. Mientras que a vosotros/as, os da para ir al cine y poco más, tal y como se han puesto los precios de los cines, es decir, para satisfacer un instante o un segundo de vuestra vida, mientras que vuestro voto, los coloca a ellos, en una situación de privilegio, además durante cuatro años de su vida, que probablemente prorrogará, queriendo entonces, incluso ofreceos algo más de cincuenta euros, para dos entradas al cine con palomitas. Reitero mientras ellos se forran.


Además, de incalculable valor, el voto es, al mismo tiempo, una fabulosa bomba de destrucción masiva, ese voto, sin necesidad de guerra alguna, puede borrar del mapa, quiero decir, que las elimina de la vida pública, a todas las personas que gobiernan un país, por no hacer bien su trabajo, por no poner en práctica las condiciones que favorezcan, sino a toda la población , si a una elevada parte de la misma, para su progreso y evolución satisfactoria, en lugar de mantener en el ostracismo a la mayor parte de la población, y muy enriquecida una pequeña parte de la población, muy disciplinada con el voto.



Una persona, sea hombre, mujer, homosexual, lesbiana, asexual, o de cualquier otro genero que llegue a ser y aceptemos todos, porque todos tenemos derecho a existir, nace en un lugar del mundo y en un ENTORNO determinado, éste entorno, no es otra cosa, que en medio de una familia determinada o sin familia, en medio de un barrio, en un poblado o ciudad, cerca de un colegio y determinados servicios públicos, o sin servicios públicos que la ayuden a una evolución personal y socialmente favorables. Bien, como os digo, el ENTORNO puede ser favorable a la propia evolución de la persona, o por el contrario puede ser devastador para uno o una.


Con la venta del voto, lo que se consigue, para el supuesto caso de vivir un entorno desfavorable, es perpetuar ese entorno para siempre, sin posibilidad de progreso alguno, aunque el esfuerzo y la constancia personal, de uno o una misma es importante, tan importante o más es que el entorno ayude o beneficie también de alguna manera en nuestra propia evolución. Y quien, es el causante del entorno que nos tocó vivir, nuestros gobernantes, los que hemos elegido entre todos y por la mayoría de los votantes. Por tanto, cuando veáis, que pasáis hambre,  las calle en la que vivís, están permanentemente sucias por las que corren aguas fecales porque no se arregla una cañería, y desatendidas, carecéis de trabajo e ingresos de cualquier clase, el colegio de vuestros hijos esta muy alejado de vuestra casa, hay que pagar unos libros y material escolar difícil de asumir su precio, el servicio de autobús es caro, el servicio de sanidad o médicos es deficiente, pocos médicos pediatras o ginecólogos para tanta población que atender, y así con muchas más cosas, pensad que con la venta del voto, estáis también participando personalmente para que ese ENTORNO siga igual y no cambie durante toda vuestra vida, mientras otros se dan la gran vida. El voto vale más que esos 20 o 50 euros que os dan por él.
  







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