sábado, 22 de octubre de 2016

Terrorismo de Estados y de Gobiernos o de Personas?


Desde un rincón de España. 



Agradezco, sinceramente, al Sociólogo  José Maria Tortosa, su magnífico trabajo sobre la palabra terrorista. Con ánimo de reflexionar, sobre el mismo asunto, observo que son Tres,  las descripciones o significados, que otorga el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, a la palabra terrorismo,  a saber, dominación por el terror; sucesión de actos de violencia para infundir terror y por último;  actuación criminal de bandas organizadas, que reiteradamente y por lo común de forma indiscriminado, pretender crear alarma social con fines políticos. Acepción a la que yo añadiría, "para apropiarse de la riqueza ajena, por carecer el terrorismo de esos bienes preciosos."




Sin necesidad de acudir,  al significado de esa misma palabra, que pudieran darle los otros 195 Estados miembros de Naciones Unidas, lo cierto, como sostiene, Tortosa, es que no tiene una definición en la que todo el mundo esté de acuerdo. También es cierto, para fortuna de todos, que ningún diccionario de lengua oficial, de ningún Estado meridianamente cuerdo,  lo acompaña de calificativo alguno, en ninguna de las acepciones que comprende cada término, y eso es de agradecer, pues muy al contrario, los medios de comunicación de medio mundo, con Estados Unidos a la cabeza, están convirtiendo al término, como indisoluble de la palabra islamita o islámico, al igual que hace el Estado de Israel, cuando considera sinónimos las palabras terrorista y palestino (natural de Palestina), circunstancias éstas últimas sólo denunciables en la otra mitad del mundo y no en la occidental en que vivimos.




Llama la atención, en estos días que vivimos, precisamente ese añadido o calificativo de islámico a terrorismo, nada inocente, sino todo  lo contrario, un peldaño más, en la culminación de un nuevo elemento que añadir a la conciencia de la civilización occidental, la nueva conciencia que se pretende inculcar en los sesos civilizados, no es otra, que " Ojo, terrorismo islámico, es todo aquello que hay que vigilar y del que salvaguardarse, hay que desconfiar absolutamente en todo aquel o toda aquella comunidad de seres humanos, que no acepte mis principios y valores, en definitiva que no piense como yo (nosotros) en muchas de mis o nuestras creencias",  que éste individuo o individua sea nacional o no es lo de menos, lo valioso, es que sirva para que tome fuerza y cuerpo, se consolide y asiente en las mentes de media humanidad, la civilización occidental, frente a la otra mitad. 




Mientras esto ocurre, a este lado de la orilla, en la otra ribera, hace ya tiempo, mucho tiempo, desde el siglo XIX, en que determinados países occidentales, decidieran repartirse el mundo conocido, que al término terrorismo, lo acompañan con el calificativo de Occidental, y más recientemente, del calificativo Aliados del Pentágono, y que yo veo,  igualmente de irracional que el otro terrorismo en el mundo "civilizado", entre comillas, porque este término tiende en muchas ocasiones a un auténtico error de apreciación.




Aun cuando, en ese otro lado del mundo no "civilizado", se pretenda justificar dichas apreciaciones, sosteniendo que se trata de una guerra sin declarar por nadie, ni por quienes la empezaron, los Occidentales, ni por los agredidos, la otra mitad del mundo,  que sienten que se limitan simplemente al ejercicio de la legítima defensa, a defenderse, a lo que aquí se llegó a llamar, el ejercicio de la resistencia o guerrilla, cuando uno era invadido y saqueado. 




E igualmente, se  peguntan, si la guerra, antiguamente un acontecimiento bélico y catastrófico, siempre anunciado previamente,  y con conocimiento anticipado de ello, por los futuros contendientes, cómo ahora en el mundo moderno, dicho anuncio es inexistente, nadie osa, desde Occidente,  dicen,  de llamar a las cosas por su nombre, como por ejemplo, TE DECLARO LA GUERRA, porque no hay más que ver, lo sucedido, tanto en la última Gran guerra europea, donde Alemania, alegando derechos sobre la ciudad de Dantzing en Polonia,  va y la invade, sin comunicación previa alguna, amparada únicamente en la fuerza militar que cree tener, ironías de la vida, no para recuperar ese concreto  territorio reclamado, sino, con la intención que quedarse con todo el extraordinario botín llamado Polonia, y como recientemente en Irak, Afganistán, Siria, Chad, Sudán, Yemen, Egipto al que hay que llamar ahora (Canál de Suez) porque Egipto por si misma no parece que tuviera más valor para occidente que no sea el turístico de las pirámides, que se justifican todas ellas, en la necesidad, de llevar la libertad, la democracia, los derechos humanos, la Paz, eliminar a un dictador o tirano en del poder, se va y se lleva todo eso a esos lugares A CAÑONAZOS LIMPIOS, porque ya se sabe, no producen muerto alguno, son simplemente daños colaterales, para, ironías de la vida repetirse nuevamente lo que HITLER hizo con Polonía, apropiarse de todo el extraordinario botín llamado ahora, Afganistán, Irak, Siria, Sudan, Chad, Egipto, Yemen con su acceso al mar, y así no se cuantos países del mundo más, y la pregunta que se hacen, es, si no son todos estos actos, al no haber declaración alguna de guerra, actos criminales de dominación por el terror, sucesión de actos de violencia  para infundir terror y por último;  actuación criminal de bandas organizadas (la de las Azores), que reiteradamente y por lo común de forma indiscriminado, pretender crear alarma social con fines políticos.




Me temo, que no vayan a quedar ni los animales, ya sean domésticos o salvajes, en ninguna de las dos orillas,  que por cierto, en esta civilización, reciben mejor trato y protección que lo seres humanos, no hay más que ver, el trato dado a millones de refugiados en el mundo, que deambulan, desesperados, horrorizados del pánico que les ha tocado vivir, huyendo del hambre, la miseria, la barbarie y el TERROR que provocan unos pocos y determinados Estados y Países armados hasta los dientes. 


Tal vez, toda esta realidad, no explique en su totalidad, los infinitos motivos que conducen a las Personas, a los Gobiernos y a los Estados a actuar en la forma en que actúan, pero haciendo  mías, las palabras del Sociólogo Tortosa, solo sé que la palabra terrorista o terrorismo incluye, realidades muy heterogéneas, y es utilizada por los gobiernos en general y en particular por el de los Estados Unidos y sus Aliados de forma algo peculiar aunque no original.



Y mi conclusión a esta reflexión, es otra pregunta, ¿ si la civilización occidental tal y como la conocemos aún hoy, se puede realmente preguntar ella misma porque se nos odia tanto en el resto del mundo.?





Rachid Carroum.  Melilla 20/10/2016. 

Lo empece en Agosto de este año, y lo terminé de pulir ahora.

Muchos amigos y amigas me han pedido que escriba sin justificar las líneas, porque en el móvil se ve y se le mucho mejor el texto sin justificar que si se justifican las líneas o se alinean los párrafos, es por ello, que les hago caso.

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