miércoles, 12 de octubre de 2016

Plantando una Semilla de Sabiduría


Sembrando de Nuevo.


En Melilla, existe desde el año 1939*, un centro Sufi, la Zawia Alawiya, única en su género dentro de España y de la que no he sabido de ella hasta este verano del 2016, sobre una pequeña montaña, próxima al puesto fronterizo de Farhana y frente al cementerio musulmán de la ciudad llamado Sidi Wariach, lugar éste último, que recibe el nombre del Santo o Venerado musulmán que allí yace enterrado, que conocí siendo niño, porque mi madre me llevaba a visitarlo y a venerar al Santo. Lugar o ubicación que igualmente, fue objeto de disputa y controversia entre el Sultán de Marruecos de la época  y las autoridades españolas de entonces por encontrarse dicho sepulcro en territorio NEUTRAL o de nadie, como consecuencia de los efectos que causaran el establecimiento de los límites fronterizos de Marruecos con Melilla.


Finalizado el Ramadán de 2016, y durante unos 2 o 3 días, de esta penúltima semana del mes de julio, esta Zawia ha sido, además, de lugar sagrado de culto musulmán,  de recogimiento y veneración a Alah, como lo viene siendo y haciendo durante todos los días del año; el auditorio, el dormitorio, el comedor, y la terraza de una enorme familia, la familia Sufí,  totalmente desconocida para una importante  mayoría de personas de cualquier nacionalidad, y no solo para los españoles de Melilla cristianos o musulmanes, que han decidido reunirse y encontrarse, como lo haría cualquier Familia que se encontrara dispersa por el mundo y que acuerdan encontrarse una vez al año, para ver el estado de salud y emocional en que se encuentran cada uno de ellos y a la vez el progreso y evolución personal y espiritual que se haya dado en cada uno de ellos. Al encuentro lo han denominado Primer Congreso Sufí en Melilla, con las puertas abiertas a toda persona que quisiera unirse a el.


Aún no habiendo estado yo, de cuerpo presente en dicha reunión familiar, debido a otros compromisos, después de unas agotadoras jornadas de campaña electoral, he de confesar que me he sentido partícipe del encuentro emocionalmente y desde lo más profundo de mi, sin que en ningún momento haya dejado de hacer el seguimiento del evento desde los límites de España con Francia en la provincia de Gerona, máxime cuando he sido un privilegiado de poder reunirme con varios de los organizadores del evento casi a diario para tomar el té en el barrio del Real de Melilla, después de romper el ayuno, entre las diez y las once de la noche, durante todo el mes de junio, donde además de hablar de las corrientes de pensamientos existentes en el Islam, también se hacían propuestas de cómo tenía que ser o hacerse el encuentro que se avecinaba en la Zawia.


He de decir, que como profano en materia religiosa, descubro que el nivel de reflexión sobre muchísimos temas es verdaderamente elevado y asombroso, y no de fácil comprensión para la mayoría de personas que se acercan por primera vez a esta corriente de pensamiento. Siendo multidisciplinares los temas tratados, y todos ellos, analizados bajo el prisma del pensamiento musulmán y sus diferentes corrientes ideológicas o teológicas, por cierto nada que envidiar a la Academia de Atenas de la época de Pericles. 


He sentido una verdadera preocupación, de cómo se nos pudo privar en nuestra etapa escolar y académica en Melilla, de siete siglos de vida y pensamiento musulmanes en España, cuando precisamente en esos siglos se acumuló el mayor conocimiento existente del mundo, siendo la península ibérica un lugar destacado de dicha iluminación. No deja de llamarme la atención una y otra vez, cómo se preocupó el sistema educativo de entonces, en que aprendiéramos la lista de los reyes godos y la lista de todas las monarquías europeas, y sin embargo, se omitieran prácticamente de todo programa académico, el pensamiento, de Ibn El Arabi, Avicena, y otros de talla no superadas aún hoy día.


En este acontecimiento único e irrepetible, aunque le sigan otros muchos, que espero que así sea, no todo han sido alabanzas a Al.lah, sino que también siguiendo sus instrucciones, el hombre, ha utilizado las herramientas que les ha puesto en sus cabezas, para utilizarlas y para reflexionar sobre toda realidad que les envuelve, aumenten con ello su conocimiento, salir de la ignorancia y alcancen un sentido nuevo que sumar a los que ya disponen, con el que ver el mundo, de forma distinta a como la pueden estar viendo en estos momentos, y tal vez, solo tal vez, lo descubran a EL realmente, esperándoles para ofrecerles su Gracia o Divina Providencia y no necesariamente después de muertos sino en vida.


No me extrañaría nada que  esta Asamblea Familiar Sufi, fuera la semilla que haga germinar de nuevo el árbol de la sabiduría y de la luz que nunca debió apagarse del modo que se hizo, y que explique muchos acontecimientos que afligen a la humanidad, y no solamente en los países más próximos como Francia, Alemania o Estados Unidos, sino también en los más apartados y escondidos del planeta, como pueden ser Tayikistán,  Uzbequistán, Afganistán, Níger, Nigeria o Sudán, etc.


Les aseguro que allí donde les ven ustedes, entre sus reflexiones y desde hace muchísimo tiempo, también está una cuestión llamada WAHABISMO, que curiosamente coincide en muchos aspectos con la actual curiosidad del insigne pensador estadounidense Noam Chomsky y que la ha plasmado en su último libro Who Rules The World?. Objeto también, de reflexión de la reciente Conferencia Islámica celebrada en Chechenia y que acabó expulsando del Sunismo al Wahaismo de Arabia Saudi.


* Corregido amablemente por el nieto del fundador de la Zawia Alawia, D. Hach Mohamed Hamed Ali Zouddhi, desde Melilla.


Rachid Carroum Larbi. 12/10/2016

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