martes, 18 de octubre de 2016

Descubriendo Melilla

Descubriendo Melilla II

Aguas territoriales de soberanía española



Si la omisión irresponsable, de denuncia internacional o reclamación alguna, sobre la zona o territorio Neutral de Melilla, que habría de rodearla 500 metros de ancho por casi nueve kilómetros de largo, es decir de 4.500.000 metros cuadrados de extensión,  por parte de las autoridades españolas clama al cielo, no es mucho mejor, la situación de las aguas territoriales de esta nuestra Ciudad Autónoma.


Ha sido verdaderamente sorprendente, descubrir, la extraordinaria dejadez por parte del Gobierno de España, hacia las aguas territoriales de Melilla, a la postre también de España. Un absoluto abandono, que todo hay que decirlo, no es sólo del Partido Popular y del Partido Socialista Obrero Español, máxime, si tenemos en cuenta que éste último, obtuvo mayoría absoluta en votos y escaños, en las elecciones del 28 de octubre de 1982, suficientes para sacudir España de arriba abajo cosa que no hizo, sino que incluso de más atrás, de la dictadura de Franco, de la Segunda República y así hasta la Corona en el año 1556, momento en que Pedro de Estopiñán se la cede a España. 


Y digo esto, porque hasta la fecha 16 de Octubre de 2016, cuando escribo estas líneas, nadie con poder en España, se ha preocupado o manifestado el más mínimo interés en este tema, a pesar de lo trascendente que puede llegar a ser para España, y especialmente para la Ciudad Autónoma de Melilla, como más adelante indicaré. A diferencia de lo que ocurre con la superficie terrestre de Melilla, que nos guste o no esta reflejada en diferentes documentos oficiales, entre Tratados, Acuerdos y Notas Internacionales entre Marruecos y España, y demás normas nacionales, las aguas, nunca fueron objeto de discusión o aclaración alguna, por parte de nadie, reitero hasta este momento, e ignoro hasta cuando lo seguirá siendo. 


En plena crisis de España y Marruecos por el Sáhara Occidental, como consecuencia, únicamente del aprovechamiento que se hizo por parte de Marruecos, del fallecimiento del Jefe del Estado de España y posterior situación política interna convulsa, España promulga la Ley 15/1978, de 20 de febrero, que habla de las aguas jurisdiccionales de España, excepto de Ceuta, Peñon de Alhucemas, Velez de la Gomera, Islas Chafarinas y Melilla, plazas de soberanía españolas en el norte de África y ribereñas todas ellas del Mar Mediterráneo.


En el comentario que sigue transcribo literalmente el artículo que confirma lo que acabo de decir, "Disposiciones Finales. Primera. La aplicación de las disposiciones de la presente Ley se limitará a las costas españolas del Océano Atlántico, incluido el Mar Cantábrico, peninsulares e insulares, y se faculta al Gobierno para acordar su extensión a otras costas españolas", se refiere de forma especial al Océano Atlántico y Mar Cantábrico. Y veinte años después en 1997, se dicta el Real Decreto 1315, de 1 de Agosto, que será modificado por el R.D. 431/2000 de 31 de marzo que modifica su artículo 1, que ahora nos importa, habla igualmente de otra franja costera de España, omitiendo de nuevo las plazas de soberanía antes referidas, " Artículo 1. Se establece en el Mar mediterráneo una zona de protección pesquera, delimitada por una línea imaginaria que, partiendo  de coordenadas 36º 31', 42'' de latitud norte  y 002º 10', 20'' de longitud oeste, situado a 12 millas náuticas de Punta Negra - Cabo de Gata, se dirige en dirección 181º (S 001 W) hasta el punto de  35º, 54' 05'' de latitud norte y 002º 12' 00'' de longitud oeste, distante 37 millas náuticas del referido punto de partida, continuando al este hasta la línea equidistante con los países ribereños, trazada de conformidad con el derecho internacional, hasta la frontera marítima con Francia.". Se refiere, a la costa desde Almería hasta tocar con Francia en Cerbere. Llegados a este punto, y sin desarrollarse la ´ley 15/1978, a todas las aguas de soberanía españolas, estamos sin delimitación alguna de Melilla, por lo que a la Ciudad Autónoma interesa y mucho que se aclare.


Sin ánimo, de querer sentar cátedra alguna sobre derecho del mar, del que me considero bastante lego, Tan sólo partiendo del sentido común, resulta evidente que Melilla, tiene 9 km, aproximadamente de costa ribereña mediterránea, si a esta distancia le aplicamos las 22 millas marinas que todo Estado aplica a su mar costero, nos encontramos, con que Melilla puede llegar a tener como mar propio que explotar o explorar y sobre el que ejercer absolutos derechos soberanos de una extensión o superficie de 110 millas marinas cuadradas, o lo que es lo mismo sobre 360 kilómetros cuadrados de mar, que ahora mismo se encuentran abandonados de la mano de Dios sin explotación alguna, mas que para el tránsito de barcos de pasajeros de Melilla a distintos puntos de la Península y el uso que se hace de sus playas. Y eso sin hablar de la ZEE (Zona Económica Exclusiva) que se puede extender hasta las 200 millas, en este caso, innecesario, por no alcanzar esa distancia el espacio entre Melilla y la península.


Mientras tanto, Marruecos, construye y explota un puerto frente a Melilla, probablemente sin conocimiento oficial o consulta alguna en su momento a España de ello, por si, llegado al caso, se hubieran estado utilizando aguas marinas propias de Melilla, para dicha explotación portuaria, que de confirmarse, se estaría haciendo lo mismo que con la Zona Neutral, apropiarse de ellas, sin derecho internacional alguno que lo ampare.


Conclusión. España, se acuerda y mucho, de su costa del Océano Atlántico, de su Mar Cantábrico, de su mar Mediterráneo sólo desde Almeria a Cerbere en Francia, y no ha sido capaz de acordarse de su costa continental del Mediterráneo, ni de Ceuta, Melilla, Peñon de Alhucemas, Velez de la Gomera y de sus Islas Cafarinas, salvo omisión involuntaria, desde 1556 por lo menos.


Huelga decir, las cantidad actividades inéditas, que podrían producirse en toda esa superficie, si a los políticos les da la gana de que se aclare de una vez por todas su soberanía, porque años han pasado unos cuantos. Pesca de Bajura, de arrastre, artesanal, acuicultura marina, producción conservera, nueva pista de aterrizaje de aviones desde el interior hacia el amar,  autorizaciones de la marina mercante por el paso por las 22 millas a todos los barcos mercantes o de todas clases extranjeros, etc.etc.etc.etc.etc..


El espacio aéreo no tiene desperdicio alguno, si tenemos en cuenta que el aeropuerto se construye en el interior de la ciudad y en paralelo al mar de Melilla, en lugar de en dirección recta al mar de la Ciudad Autónoma, desde donde pueden girar igualmente los aviones en linea recta ya sea a Málaga o a cualquier oro punto de España, sin necesidad de autorización alguna a Marruecos, para pasar por su espacio aéreo. Desde mi punto de vista merece un artículo a parte.


Rachid Carroum Larbi
16/10/2016



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